Hacía mucho tiempo que no salíamos las tres... Ceñidas de bikini en la playa hasta las 4 de la madrugada. También hacía mucho tiempo que no me reía tanto.
La verdad es que echaba de menos nuestras escapadas espontáneas de madrugada y nuestras conversaciones (y diálogos sin sentido, que también los hay) hasta que despuntaba el Sol.
Esta noche me he demostrado que, cuando cuentas algo, resulta menos tuyo... Y, que aunque las lágrimas queman, uno (se supone...) luego se siente mejor. ¿Cómo se cuenta la muerte de alguien? Soy una romántica... "El Que Vive De Recuerdos Arrastra Una Muerte Interminable". Dejemos el tema.
Después de hablar de novios, exnovios, rollos, posibles y sexo (previamente vaciadas las botellas de Beefeater y Vodka) entramos en el tema de por qué el ¿amigo? de Brotons robaba televisiones y coches (con su banda mafiotza)
Pero la conversación estrella tuvo lugar en el coche, cuando una avispada yo hacía el descubrimiento del siglo:
Situación: Acabábamos de pasar una valla publicitaria del 11822 (ese anuncio odioso del "superhéroe").

Yo: ¡He entendido el anuncio de tidós! 11, 8, ve[i¬¬]n-tidos (22)
Iri: Oye, 11 y 8 son 21...
Brotons y yo por los suelos
Iri: Ay no! Son 19
...Por los suelos...
Cuando salimos de la playa, a las niñas se les antojó comer... Con el OpenCor cerrado terminamos en el SevenEleven de costumbre. Cargamos con la mitad de las existencias de marranadas y nos fuimos a casa de Iri. ¿Os hacéis una idea de lo complicado que es quemar unas palomitas de microondas? ¡Lo conseguí! Yo solita y con estas manos xD

Peeero... Para quitarme protagonismo a Brotons se le quemaron unas empanadillas (antojo de ella y de Iri), las cuales adquirieron una pinta sospechosamente cancerígena... Lo peor es que eran empanadillas precocinadas (Brotons, ¡artista!).
¡Besitos, nenas!
La verdad es que echaba de menos nuestras escapadas espontáneas de madrugada y nuestras conversaciones (y diálogos sin sentido, que también los hay) hasta que despuntaba el Sol.
Esta noche me he demostrado que, cuando cuentas algo, resulta menos tuyo... Y, que aunque las lágrimas queman, uno (se supone...) luego se siente mejor. ¿Cómo se cuenta la muerte de alguien? Soy una romántica... "El Que Vive De Recuerdos Arrastra Una Muerte Interminable". Dejemos el tema.
Después de hablar de novios, exnovios, rollos, posibles y sexo (previamente vaciadas las botellas de Beefeater y Vodka) entramos en el tema de por qué el ¿amigo? de Brotons robaba televisiones y coches (con su banda mafiotza)
Pero la conversación estrella tuvo lugar en el coche, cuando una avispada yo hacía el descubrimiento del siglo:
Situación: Acabábamos de pasar una valla publicitaria del 11822 (ese anuncio odioso del "superhéroe").

Yo: ¡He entendido el anuncio de tidós! 11, 8, ve[i¬¬]n-tidos (22)
Iri: Oye, 11 y 8 son 21...
Brotons y yo por los suelos
Iri: Ay no! Son 19
...Por los suelos...
Cuando salimos de la playa, a las niñas se les antojó comer... Con el OpenCor cerrado terminamos en el SevenEleven de costumbre. Cargamos con la mitad de las existencias de marranadas y nos fuimos a casa de Iri. ¿Os hacéis una idea de lo complicado que es quemar unas palomitas de microondas? ¡Lo conseguí! Yo solita y con estas manos xD
Peeero... Para quitarme protagonismo a Brotons se le quemaron unas empanadillas (antojo de ella y de Iri), las cuales adquirieron una pinta sospechosamente cancerígena... Lo peor es que eran empanadillas precocinadas (Brotons, ¡artista!).
¡Besitos, nenas!
Etiquetes de comentaris: Dear Diary

